Una vez más Axe nos invita a contemplar la violencia de género explicita.
Un macho cabrío ensartado en su sofá de televidente mundialero, despacha rápidamente a sus amigos para acudir a los llamados de su especie… La escena se cierra cuando otro fiel amigo del hombre, el perro, salta sobre este sofá/macho/telespectador en busca de un calcetín. Cual resorte se activa la máquina sexual y desde el interior de este sofá/macho/contenedor aparecen dos aletargadas/mujeres/perdidas.
Enarbolados en el manoseado discurso del macho ganador, esta marca hace nuevamente uso y abuso de su discurso sexista. La publicidad propone conductas y valores más allá de los objetivos comerciales debido a su enorme inserción en nuestra cotidianeidad, creemos que los contenidos publicitarios deben ser observados, revisados y  desarmados para develar las tramas simbólicas de la violencia de género.
No podemos hacernos parte de esta violencia cotidiana y soterrada por los medios. Nuestro deber es manifestar nuestro más amplio repudio.
Recorta, pega y difunde!

¡A crear redes para bajar esta publicidad!

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